Las entidades extracorpóreas y astrales son formas de energía que, aunque no visibles a simple vista, pueden influir en nuestro bienestar físico, mental y emocional. Estas entidades, conocidas también como depredadores de energía, se alimentan de los desequilibrios energéticos que pueden surgir por diversas razones, como la depresión, el uso de psicofármacos, traumas emocionales, sustos repentinos, el consumo excesivo de alcohol o drogas, entre otros.
Las entidades astrales residen en planos sutiles de existencia, y suelen aprovechar momentos de vulnerabilidad en el cuerpo energético de una persona para conectarse y alimentarse de su energía vital. Estas presencias pueden causar agotamiento, cambios de humor, confusión mental, entre otros síntomas, sin que la persona afectada sea completamente consciente de lo que está ocurriendo. Los desequilibrios energéticos que provocan pueden manifestarse en bloqueos emocionales, problemas de salud y en una sensación general de malestar.
Afortunadamente, el uso de herramientas como el péndulo permite detectar y disolver rápidamente estas entidades, restaurando la seguridad energética del cuerpo sutil y devolviendo el equilibrio y bienestar a la persona. Al eliminar estas presencias indeseadas, se crea un espacio de protección energética que permite al individuo mantener su energía vital intacta y protegida.